Francisco José Mijangos Pulido
Hoy, el 12 de Octubre de 2012 fue inaugurada en París, la exposición "L'Art en guerre”. France 1938-1947; de Picasso à Dubuffet".
Se trata de una exposición de 400 obras que quieren dar a conocer la forma en que el arte se transformó en el contexto de opresión durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación Nazi en Francia, es decir la forma en que la pintura y escultura toma para expresarse y dar a conocer los eventos y momentos que se vivían durante este hecho histórico.
Un centenar de artistas estarán representados hasta el próximo 17 de febrero en el Palacio de Tokio donde tiene su sede el Museo de Arte Moderno de la Villa de París.
La lista incluye grandes maestros, como Miró, De Chirico, Masson, Braque, Rousseau o Chagall, pero también artistas poco o nada conocidos, autores de obras a veces diminutas, como algunas realizadas en los campos de concentración.
La exhibición está estructurada en 14 espacios acomodados de forma temática y cronológica. El primer espacio reúne algunas piezas de la exposición internacional surrealista de 1938, mientras que la última, titulada "Les Anartistes", reúne obras de enfermos mentales y de grandes creadores, algunos internados en los hospicios como Artaud.
El corazón de la exposición es la sala "Picasso en su taller", que rinde homenaje a la genialidad del maestro y también a su audacia y valor de ese artista amenazado por la Gestapo, a quien se le prohibió exponer y a quien criticaban con ferocidad los medios artísticos colaboracionistas dominantes de la Ocupación nazi de Francia. Para Picasso crear era “resistir”, pues ver cómo después de España la situación se extendía a Francia, donde muchos españoles creían haber encontrado refugio, fue muy duro, pero aunque le ofrecieron irse a Estados Unidos o México como a muchos españoles, el decidió quedarse ya que ahí tenía a su mujer y su hija.
Entre los descubrimientos que se ofrecen al visitante destaca el "Salón de los sueños de Joseph Steib", artista nacido en 1898, que desde su maltratada Alsacia pintó en la cocina de su casa sus ansias de libertad, de democracia y de Francia libre. Plasmo, también, las pesadillas y humillaciones hitlerianas que dañaban a la población, por lo que denunció el régimen de Hitler, a quien retrató tomándose por Jesús e invitando a sus discípulos militares a la “última cena”, o abrasado con algunos de ellos por el fuego infernal.
Esta exposición es dedicada a ellos, personas que al no poder alzar su voz decidieron luchar con su arte, para expresar su dolor y sufrimiento. Esta exposición revela que tras la 2da Guerra Mundial no había ninguna diferencia entre el universo mental de los cuerpos sanos y los espíritus enfermos por la guerra
Se trata de una exposición de 400 obras que quieren dar a conocer la forma en que el arte se transformó en el contexto de opresión durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación Nazi en Francia, es decir la forma en que la pintura y escultura toma para expresarse y dar a conocer los eventos y momentos que se vivían durante este hecho histórico.
Un centenar de artistas estarán representados hasta el próximo 17 de febrero en el Palacio de Tokio donde tiene su sede el Museo de Arte Moderno de la Villa de París.
La lista incluye grandes maestros, como Miró, De Chirico, Masson, Braque, Rousseau o Chagall, pero también artistas poco o nada conocidos, autores de obras a veces diminutas, como algunas realizadas en los campos de concentración.
La exhibición está estructurada en 14 espacios acomodados de forma temática y cronológica. El primer espacio reúne algunas piezas de la exposición internacional surrealista de 1938, mientras que la última, titulada "Les Anartistes", reúne obras de enfermos mentales y de grandes creadores, algunos internados en los hospicios como Artaud.

El corazón de la exposición es la sala "Picasso en su taller", que rinde homenaje a la genialidad del maestro y también a su audacia y valor de ese artista amenazado por la Gestapo, a quien se le prohibió exponer y a quien criticaban con ferocidad los medios artísticos colaboracionistas dominantes de la Ocupación nazi de Francia. Para Picasso crear era “resistir”, pues ver cómo después de España la situación se extendía a Francia, donde muchos españoles creían haber encontrado refugio, fue muy duro, pero aunque le ofrecieron irse a Estados Unidos o México como a muchos españoles, el decidió quedarse ya que ahí tenía a su mujer y su hija.
Entre los descubrimientos que se ofrecen al visitante destaca el "Salón de los sueños de Joseph Steib", artista nacido en 1898, que desde su maltratada Alsacia pintó en la cocina de su casa sus ansias de libertad, de democracia y de Francia libre. Plasmo, también, las pesadillas y humillaciones hitlerianas que dañaban a la población, por lo que denunció el régimen de Hitler, a quien retrató tomándose por Jesús e invitando a sus discípulos militares a la “última cena”, o abrasado con algunos de ellos por el fuego infernal.
Esta exposición es dedicada a ellos, personas que al no poder alzar su voz decidieron luchar con su arte, para expresar su dolor y sufrimiento. Esta exposición revela que tras la 2da Guerra Mundial no había ninguna diferencia entre el universo mental de los cuerpos sanos y los espíritus enfermos por la guerra
No hay comentarios:
Publicar un comentario