sábado, 20 de octubre de 2012

Culturales: El Arte de la Muerte

Francisco José Mijangos Pulido
CULTURALES

“La muerte es la oportunidad última de percibir por ti mismo la verdad completa que subyace la existencia”

Pietà: Piedad

Una persona dejó escrito una vez que la diferencia entre Jorge Manrique y cualquier otra persona, es que éste transformó una circunstancia tan habitual como la muerte de un ser querido en una obra de arte. Y si los casos en la literatura son miles, los que se logran encontrar en el campo de las artes plásticas no se quedan atrás.

Desde los túmulos prehistóricos, pasando por las catacumbas paleocristianas, a la “Pietà” (esculturas que representan a la Virgen María sosteniendo el cuerpo muerto de Jesús), y “Mementos mori”, que significa "Recuerda que morirás" en italiano, cuyo mensaje es la muerte del cuerpo y eternidad del alma; o las grandes pirámides faraónicas; la muerte es un elemento que ha sido entendido y “celebrado” de muy diversas maneras a lo largo de la historia del arte.
Menhir: piedra larga

La celebración o conmemoración de la muerte tiene, desde los primeros tiempos de la existencia humana, un fuerte carácter arquitectónico, pues se encontraba la necesidad de hallar un espacio para los que ya han cedido. Así, junto con las primeras viviendas, aparecerán los primeros espacios y rituales de culto a la muerte. Con ello encontramos las primeras estructuras formadas por largas piedras llamadas "Menhir".

Alrededor del globo se puede encontrar la concepción de la muerte como una circunstancia supra vital para alcanzar una magnificencia, siendo este motivo de grandes edificaciones, esculturas, pinturas y poemas. El culto a dioses y teorías acerca de la vida más allá de la muerte serán una constante que impregna a múltiples civilizaciones hasta nuestros tiempos. Como en Egipto, con sus enormes pirámides faraónicas y sus grandes mastabas, cuya funcionalidad era la transición a la vida de ultratumba. En Persia con las tumbas de Ciro y Darío o la tumba de Agamenón en Micenas, situada en Grecia; e imposible resulta olvidar uno de los monumentos más famosos del mundo: el Taj Mahal, erigido por el Sha Jahan en honor de su favorita esposa, Mumtaz Mahal, cuyo fallecimiento provocó tanto dolor en el emperador mongol que construyo semejante edificación.

Así la muerte se ha vuelto un tema importante en la cultura de muchas civilizaciones, rendir respeto y honrar la memoria de los difuntos que han dejado huella en la historia de una manera u otra por medio de expresiones artísticas, una forma de recordar que una vez vivió un valiente rey, un respetado emperador, un gran conquistador o un sabio liberador.

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